Al principio puede parecer que necesitamos media casa para ir a entrenar, pero con el tiempo preparar la mochila acaba convirtiéndose en algo casi automático.
Hoy repasamos qué debería acompañar a un nadador en sus entrenamientos y qué conviene añadir cuando llega el día de competir.
🥽 Gafas: pequeñas, pero imprescindibles
Las gafas permiten nadar cómodamente manteniendo una buena visión bajo el agua y protegiendo los ojos durante el entrenamiento.
Conviene transportarlas protegidas, evitar dejarlas sueltas entre el resto del material y cuidarlas para prolongar su vida útil.
Y hay una recomendación especialmente útil para las competiciones:
si tenemos unas segundas gafas, merece la pena llevarlas.
Una correa que se rompe o unas gafas que deciden dar problemas justo antes de una prueba pueden convertirse en un contratiempo bastante incómodo.
🏊 Gorro: mucho más que parte de la equipación
El gorro ayuda a mantener el cabello recogido y aporta comodidad durante el nado.
En competición adquiere además otro significado: también representa al equipo.
Ver varios gorros del C.N. Riavall en una piscina significa reconocer rápidamente a nuestros nadadores y sentir que, aunque cada uno compita en su propia calle, todos forman parte del mismo club.
Y, al igual que ocurre con las gafas, llevar un gorro de repuesto el día de competición es una buena idea.
🩱 Bañador: comodidad ante todo
Un bañador adecuado debe permitir nadar con comodidad y libertad de movimiento.
Para entrenar, lo importante es utilizar un bañador resistente y apropiado para la práctica habitual de la natación.
En competición podremos necesitar una equipación diferente según la categoría o las indicaciones del entrenador.
Lo importante es no descubrir el día de la competición que hemos olvidado precisamente... el bañador. 😉
🩴 Chanclas: seguridad fuera del agua
No todo sucede dentro de la piscina.
Las chanclas permiten desplazarse con mayor seguridad por vestuarios, playas de piscina y otras zonas húmedas.
Son uno de esos elementos sencillos que deberían tener siempre su sitio reservado dentro de la mochila.
🧺 Toalla: la compañera de todos los días
Después del entrenamiento toca secarse.
Pero durante una competición la toalla puede utilizarse muchas veces a lo largo de una misma jornada.
Si sabemos que estaremos bastantes horas en la piscina, puede ser útil valorar llevar más de una, especialmente si queremos disponer de una seca después de varias pruebas.
💧 Botella de agua: sí, aunque estemos rodeados de agua
Estar dentro de una piscina no significa que no necesitemos hidratarnos.
Durante el ejercicio nuestro organismo sigue necesitando líquidos, por lo que llevar una botella de agua al entrenamiento debe formar parte de la rutina.
Además, tener nuestra propia botella ayuda a beber con regularidad sin necesidad de abandonar continuamente la zona de entrenamiento.
🏊♂️ Material de entrenamiento
Tabla, pull buoy, aletas, palas...
Dependiendo del grupo y de la sesión, el entrenador puede utilizar diferentes materiales para trabajar aspectos concretos del entrenamiento.
No significa que haya que comprar y transportar todo desde el primer día.
El entrenador indicará qué material necesita cada grupo y cuándo debe llevarse.
👕 Una zona seca dentro de la mochila
Después de entrenar aparecen el bañador, la toalla y el resto del material mojado.
Una bolsa independiente ayuda a separar todo aquello que está húmedo de la ropa y de los objetos que queremos mantener secos.
Parece un detalle pequeño hasta el día en que descubrimos que nuestra camiseta limpia ha pasado todo el viaje de vuelta abrazada a la toalla mojada. 😄
🏷️ Ponle nombre
En una piscina puede haber decenas de gorros, botellas, tablas, aletas y otros objetos muy parecidos.
Y cuando entrenan muchos nadadores juntos, es bastante fácil confundirlos.
Siempre que sea posible, marcar el material con el nombre del nadador puede evitar pérdidas e intercambios accidentales.
Especialmente entre los más pequeños.
🏆 ¿Y para una competición?
La mochila suele crecer un poco.
Además del material habitual, puede ser conveniente preparar:
Gafas y gorro de repuesto, por si aparece algún problema.
Ropa seca y cómoda, para mantenerse abrigado entre pruebas.
Toallas suficientes, especialmente en competiciones largas.
Algo para comer y beber, adecuado a la duración de la jornada y a las necesidades del nadador.
Y cualquier otro material o equipación que haya indicado previamente el entrenador.
Una buena costumbre es preparar todo con tiempo, en lugar de hacerlo cinco minutos antes de salir de casa.
CONSEJO RIAVALL 🎒
Antes de una competición, revisa la mochila el día anterior. Prepararla con tranquilidad evita prisas, olvidos y ese clásico momento de: “¿Dónde están mis gafas?”
Cada nadador acaba teniendo su propia mochila
Con el tiempo cada uno descubre qué necesita, cómo prefiere organizarlo y qué pequeños elementos le resultan útiles.
Pero hay algo que no ocupa espacio y que tampoco debería quedarse en casa:
las ganas de entrenar, aprender y disfrutar.
Prepara la mochila.
Nosotros ponemos la piscina.
Y entre todos ponemos las ganas.
ENTRENA · COMPITE · DISFRUTA
